sábado, enero 14, 2006

TodosLosSantos

Hace ya dos años que voy junto a Landelón a Barcelona en Noviembre, lo que suele coincidir con el día de Todos los Santos. Eso implica que hace ya dos años que falto a la tradición de visitar el cementerio donde reposan los restos de mis abuelos.
-"Recuerdo a mi abuelo"- dijo Landelón, cuando se lo comenté- "Se sentaba todos los días en su sillón, nos daba chocolatinas y murmuraba cosas entre dientes que sólo mi abuela entendía. Sólo hablaba bien una vez al año, en Navidad, y siempre para decir alguna frase que quedaba flotando en el aire"
- ¿Cómo cuál?
- La felicidad no es un punto de llegada, sino una forma de caminar, o como Sólo el que sabe lo que es suficiente tendrá siempre lo suficiente.
- Ey, no está nada mal.
- Sí, pero cuando la anterior frase había sido "¿Alguien quiere más pollo?", la verdad, nos pillaba un poco desprevenidos.
- ¿Y luego?.
- Se murió. Pero eso no nos pilló desprevenidos. Ese año también habló, aunque no llegó a la Navidad.
-¿Cuando fue?-
- En mi cumpleaños. Me dijo "Felicidades".

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