viernes, julio 07, 2006

Síndrome de Abstinencia

Qué bonito, qué bonito, qué bonito es Altojardín por las mañanas.

Landelón me encontró tirado en la cama, con marcas de sábanas enrojecidas en la piel y con una pierna colgada del colchón, intentando llegar al suelo como si quisiera echar raíces. Roncaba como nunca lo había hecho, o al menos eso dice él.

Cuando me despertó, me vio los ojos enrojecidos, y con ese tono de voz yonqui que tenemos todos por las mañanas, le dije.

- ¿Queeeee pashaaaa?
- Dídac... ¿qué has fumado? – Landelón me miraba divertido, mientras yo me movía hacia la cocina con la agilidad de un rinoceronte cojo y me servía un café.
- Naaadaaa.- le constesté- Yyyioo nno fummo, yia lo shabessssh.
- Ojos rojos, lengua seca, hablar pastoso... síntomas inequívocos de síndrome de abstinencia.

Qué va, le dije una vez el café reinstauraba el orden en mis neuronas. Son síntomas inequívocos de la falta de sueño. Por adicción sí, sin duda, pero no de nada que se fume. Llevo leídas unas mil quinientas páginas en poco más de un mes. Ese libro es una maldición.

- ¿Y qué tiene?.
- Realmente, tiene lo que tiene que tener un libro. Cuando mis mentores literarios me contaban que la literatura es como la Mastercard, dos círculos unidos, el “qué” y el “cómo” en perfecta armonía, yo siempre me centraba en adquirir un buen “cómo”. El “qué” llegaría más tarde, con la inspiración y esas cosas.

Pero ahora me encuentro que lo realmente importante es que el “cómo” se ajuste al “qué”. Al principio, piensas que el “cómo” de éste autor es lo que le ha hecho merecedor de todos los premios que le han dado. Pero luego descubres que su “cómo” no es lo que le hizo famoso. Es su “cómo” ajustado a su “qué”.

Empiezas reticente el libro, diciendo “a ver que tal es, que todos me dicen que es muy bueno”. Y de repente, en la página 100, te descubres por la mañana con pocas horas de sueño porque no podías dejarlo. Te encuentras al mediodía, pensando “ey, ¿qué pasará ahora?”. Y cuando te has terminado el primer tomo piensas “¿Y Harry Potter tuvo éxito? ESTO es un éxito”. Y corres como un adicto a la coca corre hacia la esquina de su camello, a comprarte el segundo tomo, porque no puedes esperar más.

El libro es una sucesión de tramas, cada capítulo centrado en un personaje distinto, y cada tomo formado por varios capítulos de cada personaje. Sin embargo, profundiza tanto y perfila tan perfectamente a sus personajes que no puedes evitar encariñarte con unos, identificarte con otros y odiar a unos cuantos... cosa que es un error.

Me dieron dos consejos antes de leerme el libro. Primero, que “Cada tomo acaba porque no le caben más páginas”, esto es, que si existe un desenlace más o menos feliz, éste está en el tomo sexto. Cada tomo termina con un CONTINUARÁ digno de las series de tensión con mayor éxito. Y segundo “No te encariñes con ningún personaje”. Queda demostrado que en cualquier momento, sin aviso previo (o casi sin aviso previo), una flecha perdida alcanza al apuntador. Nadie está a salvo. El héroe embutido en armadura-protege-un-taco y armado con espada-que-mata-mucho no existe. Si le pinchas, muere.
Además, los malos no son malvados, y los buenos no son bondadosos. Todos velan por sus intereses, la diferencia es cómo lo hacen.

- ¿Y cómo se llama el libro?- me pregunta Landelón.
Claro, me he pegado hablando quince minutos acerca de sus maravillas, y aún no he dicho título alguno. Muchos de mis lectores ya sabrán, sólo por la frase que abre este apartado, de qué estoy hablando. La saga se llama “Canción de Fuego y Hielo” de George R.R. Martin, que comienza con “Juego de Tronos”, primer tomo de una serie de libros que dará que hablar... cuando se termine.

¿El Código Da Vinci? Por favor... con las americanadas de personaje planos y con ritmo interrumpido nos meteremos otro día.

7 comentarios:

Duff dijo...

que además puedes seguir viviendo en su magnífico Juego de Tronos (en mesa)

Buen libro sí señor.

Duff dijo...

Y respecto al Código Da vinci, es una pena que se pase por alto toda la pintura flamenca del Louvre, a la que se ha relegado para adornar la cola de los que esperan ver otra pintura.Que hayan tenido que habilitar un nuevo sistema de seguridad, para proteger a la "Gioconda" que en vez de su calidad artística estén mirando si corresponde con esa guía de tres al cuarto que es el libro de Dan Brown. Un libro con los ingredientes esenciales para ser un best seller, pero que a la mitad del libro ya sabía el final.
Por favor, que no escriba nada sobre Asturias, que estamos muy agusto.

Letichan dijo...

Duff, no sabes hasta qué punto son sabias con tus peticiones. Dan Brown perpetró un libro ambientado en Sevilla y es de risa. Cualquier parecido con la realidad es por error del autor.

Pues yo me estoy leyendo "El sueño del Fevre", del mismo autor. Aún no he leído "Canción de Hielo y Fuego", pero los tengo apalabrados para cuando termine aquel.

"El sueño del Fevre" va de vampiros que remontan el curso del Missisipi... Lo cierto es que se nota que la sombra de "Entrevista con el vampiro" y su ambiente criollo es alargada.

Duff dijo...

Si, aunque ya la esprimió su autora Anne Rice bastante.Un saludo

tenhime dijo...

Tienes razon.... me temo que yo tambien estoy enganchada...

Nai dijo...

Tengo curiosidad Dídac... ¿Cuál es tu opinión de la saga después de la lectura del 4º y del 5º? ¿Ha cambiado algo?

Dídac dijo...

Pues te diré lo que siempre digo: que la gente los leyó on las expetativas altas. Personalmente, Festín de Cuervos me dejó el mismo sabor de boca que Juego de Tronos, y Danza de Dragones, con la misma sensación que Choque de Reyes.

Y por eso conservo la calma y espero a Vientos de Invierno, con la leve esperanza de que sea otro Tormenta de Espadas que ponga preludio al final de la saga.