miércoles, noviembre 08, 2006

Querer leerme

Por fin ha llegado el día.

Alguien recordará la chapa que dí hace tiempo con el tema de leer o ser leído. Pues bien. Ayer llegué a mi piso para encontrarme con que Landelón estaba sentado en mi sofá. No le había terminado de saludar cuando levantó el folio plegado que tenía en su mano, y leyó del mismo.

"Su obra, "La uno no llega nunca", ha sido escogida como Mención Especial del Jurado, lo que no conlleva premio en metálico, pero sí el derecho a que sea publicado junto con los relatos ganadores." Enhorabuena, amigo mío. Tu primer relato publicado.

Mi primer relato. Fue extraño que fuese "La uno...", a pesar de que era precisamente el relato que esperaba que ganase algo. Hace ya casi tres años que lo escribí, y siempre tengo una extraña sensación de orgullo cuando lo leo.

Sin embargo, ahora no puedo parar de preguntarme. ¿Será mejor que lo que estoy escribiendo ahora? ¿Debería motivarme el hecho de que casi gano algo de dinero haciendo lo que quiero? Y lo que es peor... ¿Y si los relatos ganadores no me parecen mejores que el mío?.

De todas formas, toda la filosofía de escribir por escribir o para ser leído, me parece ya banal. Si alguien quiere publicar mi obra, significa que, en el fondo de toda la discusión, alguien quiere que se me lea.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Un tipo gris, zafio y mal hablado me dijo una vez:

"No escribas para ti, ni para el mercado, ni para la posteridad que encuentre tus libros tras tu muerte.

"No.

"Simplemente elige a alguien y escribe siempre, siempre para esa persona. Yo elegí a mi padre. Tú puedes elegir a tu amada, o a tu mejor amigo. Puedes elegir escribir para el niño que una vez fuiste o escribir para que en el otro lado lo lea Dante o Goethe.

"Pruébalo. Prueba tan sólo una vez. Siempre funciona. Y, quizás tras probarlo, veas que la magia existe y por doquier flota.

E.Z.

Dídac dijo...

Sr. o Sra. E.Z.

He de decir que escribir, lo que se dice escribir, se hace porque a uno le sale de dentro, y son en los momentos de baja estima cuando uno se plantea por qué lo hace.

Si en esos momentos, una persona, cualquiera que sea, te dice "Ey, hace mucho que no leo algo tuyo, me están empezando a entrar la ganas...", las disquisiciones sobre leer o ser leído pierden importancia. Te encuentras frente a la hoja en blanco sin saber por qué una vez más.

Gracias, no obstante, por dejar aquí otro magnífico consejo. Cuando no sabes por qué, piensa un para quién. Y escribe, que es de lo que se trata.

Ghanima Atreides dijo...

Yo no se escribir ni redactar, sin embargo de vez en cuando me da por agarrar el boli... Y algo sale de su punta, aunque luego lo relea y me parezca una bazofia que no le daría a leer ni a mi peor enemigo, aunque lo que sale, suele definir mi estado de ánimo en ese momento... Que generalmente suele ser el previo a ponerme a buscar una pistola para pegarme un tiro.
Espero que el resto del mundo escriba con un estado de ánimo bastante mejor, porque sino vaya depresión de literatura xD
(Si, he llegado hasta aquí leyendo desde el último publicado, me encanta cómo escribes, narras, describes... ¡Es precioso!¡Como pequeñas joyitas esperando un engarce!)

Un saludo

Mini McCaw

PD: te enlazaré en mi blog, espero volver a menudo por este tu blog... Si me lo permites, claro.

Dídac dijo...

Estás en tu casa. Bienvenida seas.

Ghanima Atreides dijo...

Muchas gracias, me pondré donde no moleste demasiado ^___^