lunes, abril 16, 2007

Destinos: Felipe murió ayer

Vengo a decirte que ya sólo quedamos tú y yo. Felipe murió ayer, de camino al hospital.
Tu respiración rítmica, mecánica, no se altera, pero sé que me has oído, y que has comprendido lo que significa.

Felipe murió. Cayó al hueco de la vía del metro y se fracturó las costillas. Una de ellas le perforó el pulmón. Fue el que más tardó en morir. No te incluyo a ti porque tu caso es especial. De los cuatro, Felipe es el que peor suerte ha tenido.

¿Recuerdas cómo nos reíamos a los veinte años? El metro era nuestro túnel a la aventura de cada noche. A veces, conseguíamos que alguno regresase acompañado de una chica, pero casi siempre volvíamos todos acompañados por una cogorza monumental.

Pedro fue el primero en morir. Una noche, más borracho de lo normal y de lo saludable, se puso a mear en la vía. La electricidad le subió por el meado y lo dejó frito. Sí, sí, tenías razón, era un imbécil. Siempre lo supiste.

José Miguel fue el siguiente. Las puertas del metro le atraparon el abrigo y el tren lo arrastró hasta estrellarlo contra la arcada del túnel. Sus restos cubrieron algunas de las pintadas que hicimos a los dieciséis. ¿Las recuerdas? Habíamos conseguido unos sprays nosedónde, y no se nos ocurrió un sitio mejor donde pintar garabatos y escribir obscenidades. Qué críos éramos, entonces.

Y ahora sólo quedamos tú y yo. Te has pasado quince años aquí, en coma, desde que tropezaste al salir de un vagón superpoblado y te golpeaste la cabeza contra las baldosas. Mientras tanto, el metro ha ido acabando con nosotros uno a uno, y ahora Felipe a muerto.
Algo en tu cara me dice que lo comprendes, y un pitido constante en una de las máquinas a las que te tienen enchufado me dice que te has ido.

Siempre has sido el más listo de todos nosotros, desde que nos chivabas las respuestas en secundaria. Siempre dijiste que yo sería el último en irme.

Me voy, Julián.
Me voy a enfrentarme al metro.

3 comentarios:

Letichan dijo...

Me ha gustado mucho el efecto que has conseguido al condensar tanto en tan pocas líneas: un relato estupendamente estructurado, con personajes bien dibujados y desenlace que da consistencia al conjunto.
Enhorabuena, Diego.

Ariniel dijo...

Me has dejado de piedra. Pasaré más por aquí a cotillear. :)
Un saludo desde Irlanda!

Elendil dijo...

Buffff, casi se me han quitado las ganas de coger el metro la próxima vez, jejejeje.
Ahora en serio; un relato breve e impactante. Me encanta, eres un pedazo de bardo.

¡Kalendorianos abrazos!