martes, agosto 21, 2007

La sonrisa de la luna

La luna se ríe a escondidas. Lo sé bien, porque le he estado espiando.

Hace días que no puedo dormir bien, y por eso me dedico a mirar por mi ventana. La luna está allí, haciéndose la loca, mientras mira a los amantes conquistar la noche. Y en su momento de placer, a la luna le entra la risa, y se tapa la boca con la mano para que no se le oiga.

No quiere que la vean. Prefiere que los amantes se dediquen el uno al otro. Quiere que la chica apoye su cabeza en el pecho de él, para que éste le acaricie el pelo hasta que se queda dormida. A la luna le gustan las cosas tiernas. Se ríe cuando los humanos fingimos ser fuertes, porque ella ha estado mirándonos desde que la Tierra era joven y buscábamos alimento en la oscuridad. Ella sabe que los humanos somos torpes y necios, porque nos esforzamos en construir barreras que nos protejan de aquello que hace mucho deberíamos haber desterrado del mundo. Y aunque le demos lástima, a la luna le divierte espiarnos cuando somos nosotros mismos.

Le gusta cuando él recorre la espalda de ella con sus dedos. Cuando le roza el cuello suavemente con los labios. Disfruta cuando ella se estremece de placer, y ríe pícaramente cuando ella deja escapar un gemido.

La luna me miraba cada noche que le dedicaba mi cuerpo y mi alma a aquello que yo más quería. Y ahora, soy yo el que me dedico a espiar a la luna, para descubrir cuántas cosas me ha visto hacer, cuando amor me ha visto dar, cuanta ternura me ha visto desperdiciar.

Quiero saber cuánto me ha robado la sonrisa de la luna.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Ala cuanto tiempo libre tienes ultimamente :P

Firmado: el taxista ;)

Duff dijo...

Gracias. Porque cuando lo he leido he revivido la carne de gallina, la desnudez arropada por el cuerpo del otro, ese frío-calor que hace respirar más lento hasta que te quedas dormido, y por la ventana..esa luna. No me había planteado que se estaba asomando a ver qué hacía...