viernes, noviembre 23, 2007

El relato más corto del mundo (VI)

Ambas heridas fueron hondas, dolorosas, en las vísceras.
Cuando la amante infiel se desplomó empapada en sangre, alcanzó a decir:
- Me... me has matado.
Y un hombre despechado empuñando una daga ensangrentada, le respondía:
- No, mi amor. Tú me has matado a mí.

6 comentarios:

Celebrian dijo...

q curioso...

Duff dijo...

Porque el amor...cuando no muere mata, porque amores que matan nunca mueren...


Sabina.

yäshkia dijo...

Ohh!! < mode melosa on >

"Dicen que cuando nacemos de un dulce letargo, despierta el alma dejando un leve recuerdo de cuando conoce, aborrece o ama. Si realidades o sueños son los recuerdos que conmigo viajan lo ignoro, pero en mi pecho ya ayrdía la llama de tu mirada"

^.^

Dídac dijo...

Con todo el perdón del mundo, pero... ¿consideras melosa la tragedia?

yäshkia dijo...

No es que la considere "melosa", esa no es la palabra. Pero entiendeme, tengo la tontería subida al máximo ^.^

Duff dijo...

"¿Sabes que te he matado? Cogí tu boca,
tu corazón, todo lo que uno tiene, todo lo que tienes;
y ahora, estoy enferma: ¡Ay, quiero que me acuesten
entre los Muertos abrevados con las aguas nocturnas!

A.R.
Julio,1871