jueves, febrero 21, 2008

Cómo conseguí dos niveles de Pícaro

El pasillo era lúgubre y amenazante. Sólo las linternas sinfin de los aventureros (como a ellos les gustaba llamarse; la gente sin tacto los denominaría saqueadores) arrojaban algo de luz en aquella penumbra. El primero de ellos, un tipo alto como un chopo, con el pelo lleno de ramitas de ídem, se giró hacia uno de sus compañeros, y dijo con voz grave:

- Saltatrampas, tú primero.

Mientras Saltatrampas, un sujeto bípedo y flacucho, de aspecto reptiliano y piel escamosa, se adelantaba al resto del grupo con pasos cautelosos, el más joven de los saquead... aventureros se aproximó al que protegía la retaguardia, un enano de aspecto ágil completamente cubierto con una gruesa armadura y un escudo del tamaño de una puerta, y le preguntó en un susurro:

- ¿Por qué le llamáis Saltatrampas?

El enano señaló hacia el pasilo, y como única respuesta dijo un "Mira".

Saltatrampas no había terminado de desaparecer en la oscuridad del túnel cuando, súbitamente, una detonación sacudió el suelo, iluminando un segundo el pasillo y haciendo caer nubecillas de polvo del techo. Una lluvia de sangre y vísceras cayó sobre los hijos de... aventureros, que miraban impasibles hacia el fondo del corredor.

El hombre alto con las ramitas en el pelo se quitó un trozo de carne y piel reptiliana del hombro. Todos los miembros del grupo se giraron a la vez hacia el más joven, y sonrieron de forma cruel.

- Acabas de ascender, Novato.

2 comentarios:

sir Potato dijo...

MUYYYY GRANDE.

Al fin te has decidido a escribir sobre la compañia. Esto promete.

Letichan dijo...

Nada, para ascenso, el de Saltatrampas.