miércoles, febrero 27, 2008

El lamento de los almendros

Pronto será primavera, y correremos
descalzos sobre la hierba
volverás a ser viento fresco y luz pura,
palabras alegres y niños jugando

Dejarás entonces de necesitarme
Te ofrecerán tantos besos
que te perderás entre ellos, y de mí
sólo quedarán recuerdos bonitos
y promesas vacías

Y los almendros están tan bonitos hoy...

7 comentarios:

Duff dijo...

Pronto será primavera,
y no recordaré la frialdad del invierno, con su gélido aliento
y su ausencia de abrazos.

Dejaré entonces de anhelarle
cubierta de tantos besos
en un corazón abierto
germinado de nuevo al sol.

Las promesas que no se hacen
no deben de ser cumplidas,
y el amor que se dijo eterno
responderá a su epíteto

por siempre.

Y si dices que los almendros están bonitos, te creeré al igual que cuando un árbol suena en un bosque al caer y no hay nadie para escucharlo.

Letichan dijo...

Me ha recordado a Baudelaire...

Dídac dijo...

Aclaración: Esta composición tiene bastante tiempo, más o menos el mismo que la entrada de "salvar al mundo".

Está dedicado a una de las personas que inspiran el personaje de Silvia.

Aunque, igual que con la hija pequeña del Rey de Badar, sé que no lo leerá.

Duff dijo...

¿Por qué aclaras a quien va?

Dídac dijo...

Porque ya me vi obligado a retirar un post debido a que quien no debía se vio aludida, y quiero evitar la misma situación.

Yäshkia dijo...

It´s all so quiet...

Duff dijo...

come vuoi