domingo, febrero 24, 2008

Hazañas

Abrí el buzón con la esperanza de encontrar algo que no fuesen facturas. Hubo suerte: Landelón me había enviado una carta. No tenía ni idea de dónde se había metido el Viajero últimamente, así que fue de agradecer descubrir que, en alguna parte de éste mundo o de otros, Landelón continuaba vivo.

El Remite decía "Alcántara". Con Landelón, he viajado a los sitios más misteriosos, hermosos y exóticos del mundo: Badar es un ejemplo, pero con él también he estado en Ishashi, en Tal, en el Templo de las Sumergidas... incluso participé, junto a Landelón y Yanroud, en los sucesos previos a la Guerra de Kumei, aunque no me quedase a combatirla.

Sin embargo, nunca había oído hablar de Alcántara. Landelón me hablaba del reino en su carta, más que de cualquier otra cosa. En el fondo, las cartas de Landelón terminan por parecerse a las páginas arrancadas de un diario, que se hubiesen traspapelado con los guiones de un documental de La Dos. Contaba que Alcántara es un reino hermoso, poblado por gente no muy rica, pero sí muy laboriosa, con grandes canteras en las montañas y calles adoquinadas en las ciudades. Estatuas colosales adornan las calzadas y las calles, las catedrales y los castillos.

Son un pueblo curioso, los alcantareños, contaba Landelón en su carta. Respetan enormemente, casi diría que adoran, la figura de Celestine, Hieromártir de Alcántara, patrona de todo el reino.

La representan siempre de la misma forma: una figura angelical, en una armadura de negro y oro. Su belleza y su virtud quedan fuera de toda duda. La espada de su mano y sus ojos cerrados representan Su justicia. La paloma que sostiene, y el manojo de campanillas, Su misericordia. Ella es, sin duda, el ejemplo de todo Alcántara: tierna, dulce y virtuosa, pero valiente e implacable.

Aun no he podido averiguar qué hazaña realizó para ser elevada a su estatus, pero los alcantareños me han contado multitud de actos legendarios que ha inspirado. Héroes y heroínas se han alzado invocando su nombre y han triunfado una y otra vez, salvando numerosas veces al reino de la catástrofe.

Quizás ese sea el verdadero acto de valor de Celestine: sacar lo mejor de las demás personas. Una hazaña como ninguna otra.

1 comentario:

Letichan dijo...

Es cierto que es uno de los grandes logros de los héroes... Habrá que viajar a Alcántara. Parece un lugar muy interesante por lo que cuenta el Viajero.