viernes, marzo 14, 2008

Festejos

Nunca me han gustado las fiestas sorpresa. Tenhime me dio una por mi cumpleaños hace ya bastante tiempo, y a pesar de que me lo pasé bien, ese efecto de las luces encendiéndose mientras todo el mundo grita a la vez "¡Sorpresa!", como auténticos reyes de la evidencia, no me llenó tanto como quizás la luz de mi vida esperaba.

Supongo que es porque odio que me cambien los planes. Aquél día lo tenía pensado pasar a solas con una botella de champán, dos velas, la luz apagada, y metro cincuenta de dulzura escondidos bajo el aspecto de una delicatessen asiática.

Volviendo al tema de las fiestas sorpresa: regresaba cansado (y frustrado) de la última editorial que me había rechazado, cuando escuché mucho movimiento tras mi puerta. El alboroto parecía indicar que alguien estaba celebrando algo, lo cual le restó mucho de sorpresa a la fiesta. Giré la llave con un gesto de resignación, de esos que dicen "a ver que hostias pasa", y me preparé para lo peor.

No estaba preparado.

Confetti, serpentinas, gorros de papel cónicos en la cabeza, espumillón por las paredes, y un gigantesto cartel en el salón que decía "Feliz día Pi". Tenía toda la pinta de que alguien había entrado en mi casa sin mi permiso, y había organizado una fiesta matemático-geek en mi ausencia. Tenhime reía con Yanroud, quien le explicaba anécdotas estúpidas relacionadas con algún hecho fractal o refraccionario, mientras ambos sostenían sendas copas cilíndricas en las que, pegado en espiral, había una tira de papel con una retahíla de números sin niguna clase de repetición periódica. Landelón le susurraba a Aayla en el oído, en una esquina del salón, y la joven se retorcía nerviosa. Ésta no pasa de esta noche. Había como una docena más de personas que no conocía en mi salón, formando pequeños corrillos y hablando de temas que no comprendía. En la mesa, Inés y el hombre del piano, junto con un elegantemente vestido Extraño, me hacían señas para que me sentase con ellos y me sirviese una copa.

La necesitaba, de eso no había duda.
- ¿Por qué tengo la extraña intuición de que ésto tiene que ver contigo? - le bufé al Extraño.
- Ey, tranquilo. Que es festivo.
- No para mí.
- Para todo el mundo, porque hoy es el día al que todo converge.
- ¿Qué?
- Hoy es, del mes 3, el día 14. El día pi del año, donde honramos al número al que todo converge en la Tierra.
No soy muy ducho en cálculo. Lo mío siempre han sido las letras, o eso pensaba, y en matemáticas las letras son números, y los números no son lo mío. No obstante, me tuve que enfrentar a varias estadísticas en mi facultad, y mi conocimiento residual bastaba para ofrecer un contraargumento.
- Todo converge a una normal.
- Y la normal converge a pi.
- Me rindo.
Me desplomé sobre la mesa mientras el Extraño, eufórico, se ponía en pie sobre la silla, y golpendo dos copas con cuidado, llamó la atención de los presentes.

- Ahora que estamos todos, seré breve:

Soy y seré a todos definible
mi nombre tengo que daros
cociente diametral siempre inmedible
soy de los redondos aros

¡Feliz Día Pi a Todos!

La ovación fue sorprendente. ¿Es que nadie comprende que es una mamarrachada? Me llevé la copa a los labios, y la deposité en la mesa aún más frustrado: el ponche estaba libre de alcohol. Sospeché la larga mano de Tenhime en este complot urdido para arruinarme otro día más al año. Mi mirada perdida decidió deternerse, como a mear en una gasolinera, en la espiral de números pegada al vaso. Podría haber más de mil.

Comenzaba así: 3.1415926535897932384...

9 comentarios:

sir Potato dijo...

Espectacular. Yo estaba pensando en hacer algo parecido. :D

Duff dijo...

Pues el Día de San sección áurea brillan los tatuajes del panteón de agripa y hacen que la persona se levante a lo Sailor Moon y gire por la habitación...

¬_¬

Rua Cailín dijo...

Bueno, tenemos la tendencia a celebrar casi cualquier cosa, así que ¿por qué no el día Pi? XDDD Aunque he de reconocer que como "típica y tópica ñiña de letras" tampoco me sentiría muy feliz en una fiesta así. Me recuerda a cuando un amigo muy, muy, muy, muy querido, pero muy, muy "de ciencias" se empeñaba en contarme chistes sobre fiestas de integrales y números que se deprimían.

Creo que la mejor forma de impedirme meter baza en una conversación es que se pongan a hablar de matemáticas, física o química... XDDD Limitadita que es una.

¿Qué quiere decir "converger en una normal"? Me suena a teoría estrafalaria, del estilo de: en una fiesta, con un número n de muchachas, los chicos siempre elegirán a la chica de apariencia más normalmente normal. XDD Es como lo de los números discretos. Me lo han explicado cientos de veces, pero en mi cabeza siempre serán números callados... Dejé las matemáticas a los quince años, nunca he hecho una integral y tengo problemas para recordar cómo se resolvían las ecuaciones. Ya sé que no es disculpa, pero a cambio estudié un montón de cosas distintas a las mates y a la física, y esas aún las recuerdo. XDDD. Y ya paro de ocupar espacio gratuítamente. ^^

Dídac dijo...

Por partes, con una respuesta proporcional al tamaño del comentario:

Sir Potato, si tú organizas la fiesta, yo acudo. Lo sabes.

Duffne: ¿Y cuándo es San Sección Aúrea? ¿El Dieciséis de Enero a las 8?(phi= 1'6180...). Bien pensado, sería otro día digno de celebración, pero... phi converge a pi, como todo en este mundo.

Rua Cailín: Me alegra que continúes con nosotros. Yo tampoco soy muy ducho en matemáticas (igual que el Dídac de mis relatos) pero puedo tratar de explicarte.

Toda clase de suceso aleatorio de este mundo (como, pongamos, una tirada de dos dados de seis caras), representado como una función y repetido en una gran cantidad de veces, termina por tener forma de "función normal", la famosa Campana de Gauss, que tiene la silueta (evidentemente) de campana.

Yo creía ésto inmutable, hasta que Sir Potato tuvo la virtud de explicarme (para dummies) que una normal termina por converger en pi.

Ahora bien... me gusta tu teoría estrafalaria. ¿Los chicos tienden a la normal porque las feas no nos gustan y las guapas nos intimidan, o porque con unas no queremos y las otras no quieren con nosotros?

Rua Caílin dijo...

Ah, sí. Como todas las buenas plagas, soy persistente. De hecho, después de los ríos tornándose en sangre, la lluvia de ranas, los mosquitos, las moscas, la enfermedad del ganado, los abscesos purulentos, el granizo, las langostas, la oscuridad y la muerte de los primogénitos llegan las niñas pelirrojas preguntonas. XDD
Bueno, ahora que he metido temor de Dios en el mundo (y he dado pistas sobre mi equilibrio mental XDD)... ¿qué es una función? ^^

Teorías estrafalarias tengo más. Una por semana, más o menos. XDD

Dídac dijo...

Juas. Una función, para Dummies: esos gráficos tan bonitos, entre dos ejes con forma de L, en los que para cada punto de la línea horizonal hay un máximo de un punto en la línea vertical.

Y aun así creo que la explicación no es lo bastante sencilla.

Prueba a poner "Función normal" en Google Images, y verás como no te salen muchas cosas relacionadas con el circo antes de de hallar el tema del que hablamos.

En cuanto a lo de las plagas... Sir potato estará encantado de explicarte algo acerca de cierto amigo común. ESO es una plaga. Tú, hasta que pruebes lo contrario, eres como mucho una peculiaridad.

sir Potato dijo...

Juanma no es una plaga. Eso significaría que tiene un mínimo de inteligencia (aunque esta se encuentre a nivel genético).

Yo suelo definirlo más como un dossier traspapelado de la señora Evolución. (Aunque cada día toma más fuerza la teoría de que continua de vacaciones. Se las tomó después de que Darwin demostrara su existencia, y todavía no ha vuelto)

Letichan dijo...

El texto de la fiesta me ha parecido muy original. Además, contribuye a dar relieve a ese mundo que ya conocemos de Dídac, El Viajero, Tenhime, el Extraño, etcétera.
Y algo que me ha matado es la definición que hace el señor Potato de un colega vuestro: ¡qué grande, sí señor!

Dídac dijo...

¿Grande? no tienes ni idea...