sábado, abril 12, 2008

Suecia y sus peligros

Inés había dibujado un nuevo cuadro, y nos lo estaba enseñando.

En él se veía, en un paisaje frondoso y verde, un estanque, sobre el que cabalgaba un caballo desproporcionadamente largo, cuyo lomo parecía extenderse para poder llevar encima a una decena de niños. Este ser caminaba sobre la superficie del lago como Cristo sobre las aguas, y a su espalda, todos los niños reían, menos uno de ellos, que miraba con preocupación hacia la orilla de la que el caballo se iba alejando cada vez más. Si mirabas con cuidado la expresión de la montura, notabas algo monstruoso en su mirada. El hombre del piano, valiente jabalinero de críticas, arrojó la pregunta que todos menos dos de nosotros teníamos en mente.

- ¿Por qué es tan largo? Los caballos no son así, por mucha licencia artística que quieras tomarte.
- No es un caballo,- señaló Landelón. Cuando nos giramos a mirarle, estába pálido, y había apartado la mirada del cuadro. - es un Bäckahästen. Existe en la mitología escandinava, y en la celta, como Kelpie. Se trata de un caballo capaz de galopar sobre las aguas, que atrae con sus cabriolas a los niños para que se suban a su espalda. Pero una vez anochece, cabalga sobre las aguas de su lago, ahoga a sus jinetes, y luego los devora.
- ¡Qué horror!- exclamó Tenhime.
- Dímelo a mí.- comentó el Viajero- Mi viaje a Suecia estuvo rodeado de peligros. Si la amenaza del bäckahästen no fuese suficiente, tenía que lidiar además con las skosgra, y con los seres más peligrosos de Suecia.
- ¿Los suecos?- aventuró el Extraño.
- Las garrapatas. Suecia es un país de foto, en todos los sentidos. Es tan hermoso que duele, y sus bosques son profundos y misteriosos, verdes, llenos de luz y belleza... y de garrapatas, muchas de las cuales transmiten botulismo, o fiebre borélica, o comoquiera que se llame. Ésto hace prácticamente imposible entrar a disfrutar de esos paisajes. Después de mi primera desparasitación, tuve que aprender a reprimir mis deseos de revolcarme en el césped, para admirar la bóveda verde sobre mí.

Las caras de todos reflejaban cierto grado de decepción. Escandinavia es un paraíso del que no se puede disfrutar, y eso viene a frustrar el sueño de mucha gente con ganas de ver maravillas más próximas a Badar o Ishashi.

- ¿Y qué hiciste mientras estabas allá?
- No mucho. Sólo hay vacas y campos, y bosques, y lagos... y costas de rocas donde puedes sentarte y...
- Escribir. - termino yo.
- Ya sabéis quién de los dos se lo pasó mejor. Un país que merece la pena ver, porque verlo es quizás lo único que se puede hacer en él. Aunque claro... nosotros no pudimos salir de aquella zona, ¿cómo se llamaba?
- Ronneby. La mayor parte de los habitantes son antiguos marinos retirados, o los descendientes de los mismos. Gente muy agradable...
- ... sobre todo mientras te dedicas a reflotar el barco que hundimos en sus costas.

Los demás nos miran perplejos. Mejor que no conozcan el resto de la historia.
- Baste decir que la próxima vez que vayamos a Neral, lo haremos por tierra.

De todos, la única que no tiene cara de anonadada es Inés, que muestra la sonrisa de satisfacción de la artista que acaba de tener una idea para su próximo trabajo.

4 comentarios:

rua cailín dijo...

¿Sabes que en las Orkney se llama Nuggle? XD

Me ha gustado mucho la historia, aunque no haya brezos ni ovejas.

Duff dijo...

:O Inés ha vuelto a dibujar!

Duraglar dijo...

bah... suecia no tiene peligro por las garrapatas... suecia tiene peligro por los finlandeses... ¬¬

y mira que yo me revolqué sobre mierda, hierba, estiercol y pantanos y de garrapatas nada eh?

suecas tetudas sí, garrapatas no

y mosquitos a manta!

Dídac dijo...

Lo dicho: supongo que sólo será en Ronneby, quizás por la cantidad de ganado que hay por allá.

No sabía que te dejases caer por aquí. Tendré que vigilar más lo que escribo.