lunes, junio 02, 2008

Torpezas

Como Elisa hacía un par de semanas, la enfermera de nombre largo y difícil de recordar se lanza con los brazos abiertos, a través del pasillo del hospital, hacia Landelón, Alithia, y yo, que llegamos fatigados después de un largo caminar.

Otra enfermera sale de la habitación, interponiendo de forma posiblemente inintencionada su carrito frente a la joven a la carga. El choque sólo produce que la bandeja sobre el carro se desplace hasta que un tercio de la misma deja de estar establemente situada sobre el carro. Es el tropezón subsiguiente, y el brazo de una enfermera de nombre largo tratando de encontrar estabilidad mientras trastabilla lo que produce la proyección de todos los utensilios sobre la bandeja, como proyectiles de catapulta, directamente hacia nosotros. Landelón salta sobre Alithia, en un placaje heróico digno de salir en alguna pelicula de acción. Yo me quedo paralizado en el sitio.

Se hace el silencio en toda la planta. Por un momento, sólo el pitido lejano y constante de una máquina rompe la tensión. La muchacha se pone en pie y se recoloca la cofia correctamente sobre su mata de rizos, con las mejillas encendidas de vergüenza, y dice:
- ¿Ups?
Corrijo: pregunta, no dice. Pregunta, como si nada importase que haya proyectado entre nueve y catorce instrumentos magníficamente equilibrados y letalmente afilados hacia el fondo del pasillo donde tres daños colaterales con patas esperaban de pie un abrazo, no una lluvia de cuchillas. Pregunta, como quien dice "¿El baño?" en un museo. Pregunta, como si después de dejar caer una taza de café humeante en la entrepierna de un importante ejecutivo, alguien dijese "ayvá... ¿duele?" en un alarde de ironía.
- No te preocupes, estamos bien.- dice el Viajero, incorporándose. Un bisturí se ha clavado en su mochila, a cuatro pulgadas de su cuello, pero no es la primera vez que pasa. Alithia está sofocada, pero intacta.
- Ehm... ¿cuentacuentos?

No me muevo. No quiero arriesgarme a ello. No siento nada. De hecho, no siento ni el latido de mi corazón en las sienes.
- NO TIENES NI IDEA DE CUÁNTO ME FASTIDIA ÉSTO.- dice una voz sepulcral a mi lado. Por el rabillo del ojo, alcanzo a ver una figura encapuchada, cuya mano huesuda aferra una guadaña, inclinada sobre un libro abierto sobre su otra mano.
- ¿El qué, exactamente?
- BUENO, LAS EXPERIENCIAS CERCANAS A LA MUERTE.
- ¿Porque son como hacerte venir para nada?- "que sea eso, ohdios que sea eso", pienso desesperadamente.
- Y PORQUE MIENTRAS TÚ PASAS UNA EXPERIENCIA CERCANA A LA MUERTE, YO ESTOY OBLIGADO A PASAR UNA EXPERIENCIA CERCANA AL CUENTACUENTOS. Y AQUÍ ME TIENES, LEYENDO.
- Ehm... ¿ Y qué lees?
- ES UN LIBRO QUE AÚN NO HAS TERMINADO EN ÉSTE MOMENTO. PERO TE ASEGURO QUE NO ESTÁ NADA MAL, POR LO QUE LLEVO LEÍDO.
- Me... alegra que te guste.
-¿ADMITES CONSEJOS?
- Por supuesto.- "Como para negártelos".
- QUE EL ASESINO SEA EL PIANISTA.

- ¿Cuentacuentos?- dice Landelón, a mi lado, en el lugar donde hace un ¿segundo? estaba la figura encapuchada.
- ¿Mmmhsi?
- ¿Estás bien?
Landelón me examina de arriba abajo.
- No tienes nada clavado, colega. Pero te sagra la mandíbula.
Me toco con la mano. Tiene razón, tengo un corte largo y delgado que me recorre una pulgada de mandíbula, como si me hubiera afeitado con un machete. Escuece, pero no duele. Y mancha mi camisa, pero no es grave.
- Oh, dios, ¡cuánto lo siento!- dice largoyconunavocal, poniéndome un algodón sobre la herida.
- Nopasanada- replico, aún en estado de shock. Landelón me arrastra hacia un sofá en alguna de las salitas de espera del hospital, y me sienta junto a Alithia.

- ¿Te encuentras bien? -pregunta largoyconunavocal, cambiándome el algodón de la herida por una gasa húmeda.
- No sé quién es el pianista...
- ¿Qué?
- Que no sé quién es...
- Te he oído la primera vez. ¿Y eso es importante porque...?
- Porque va a matar a alguien.

5 comentarios:

Dathtato dijo...

Sólo te diré que de mayor, quiero escribir en mayúsculas. Actualmente oposito a ello pero me dicen que el puesto es agotador, jornadas largas y tediosas. Del mismo modo la compañía siempre es un problema puesto que es impuesta ya sea la soledad o bien el cliente de turno... Dicen es un trabajo duro pero también el ser amigo y no por eso deja la gente de ser amigos verdad? supongo q en su momento todo tiene su recompensa, es una cuestión de momentos. Espero q el de ambos llegue pronto. GRACIAS. Ves? aptitudes para las mayúsculas tengo, espero tenerlas también xa lo d amigo. Perdona.

Dídac dijo...

Tonterías. Sabes que para eso estamos.

Llegarán tiempos mejores.

Alethea dijo...

A quién mata el pianista?? Quién es el pianista? Creo que me has dejado intrigada. Podrías echar algo de luz y todo... Me gusta el ser encapuchado. Quién era? :D
Quizá la mejro parte es la imagen de todos los utensilios que una enfermera puede tener en una batea progresando hacia tus personajes y el salto tan heróico para ponerse enfrente del otro, muy tipo pelicula americana de presidente y su guardaespaldas, jajajaja. Con esa parte me reí, aunque no quisiese

Dídac dijo...

La pregunta es, ¿por qué no querrías reírte en ese momento?

Alethea dijo...

Porque si me río parece que me río de sus desgracias, no querría ser cruel por muy cómico que pareciese. De estas cosas una se acuerda y se ríe, no se puede reir uno en el momento que pasa, sino, el pobre se sentiría fatal... ¿no?