lunes, mayo 19, 2008

Un Gran Servicio

Alfred Willikins era un hombre nacido para el servicio. Nació del ama de llaves de Asha Worthington, tía de Charles Wellington, y del mayordomo de la misma, y completó sus habilidades como mago con la formación de la Facultad de Mayordomato de Cambridge (N. del T.: 'Cambridge Butlering College' en el original), que se enorgullece de mantener los más altos estándares de calidad en el servicio personal de toda Inglaterra.

Alfred sirvió con orgullo y lealtad a los Ash-Stormcrow, una de las familias de magos más respetadas del país, desde que la casa estaba regida por el ya difunto Sr. Ash-Stormcrow, padre de Troylus, Jethro y Theressa Ash-Stormcrow. De nada sirvió ni el divorcio de Troylus tras el nacimiento de su hija Titania, ni la marcha de Jethro y su unión a una comunidad hippie: Alfred continuó sirviendo con el mismo rigor y el labio superior bien firme.

- Alfred.
- ¿Sí, señor?
- Hoy va a venir gente muy importante a casa. Que se les trate correctamente.
- Serán tratados como es conveniente, señor.
- Es posible que el Señor Oscuro mande a un emisario, Alfred. Quiero un recibimiento exquisito.
- ¿Quiere el señor que prepare un Vino Futuro, señor? ¿Quizás un Rioja Español de dentro de cuatro años?
- Sí. Lo creo apropiado.

Hasta la noche fatídica del Mundial del Quidditch del '79. Durante el día, una señorita que se hacía llamar Diane pareció muy interesada en que Alfred cambiase de trabajo. No parecía estar tan contenta u orgullosa de servir al famoso Timmy Somerville como Alfred de servir a los Ash-Stormcrow. No obstante, le enseñó a Alfred algo que él no había visto jamás.

- No comprendo muy bien que hacemos aquí, señora.
- Es una taberna, Alfred.
- Conozco lo que es el lugar, señora. Pero no comprendo qué negocio hemos venido a hacer.
- No es ningún negocio. Venimos a pasar el tiempo libre.
- No estoy familiarizado con ese concepto, señora.
- No me llames señora, Alfred. Ahora soy Diane.
- Sí, señora Diane.
- Sólo Diane.
- Sí, Señora. Diane. Usted.
- Pero, ¿qué estás haciendo?
- Me sitúo detrás de la barra para servir bebidas, señora. Diane, quiero decir.
- Pero aquí te sirven a TÍ, Alfred.
- ¿A mí? Eso no ha ocurrido nunca, señora.

Aquella noche atacaron los Mortífagos. La Señorita Lindsay, amiga de la Señorita Theressa, estaba dentro del Club, así que Alfred cogió su paraguas de aporrear (El Sr. Troylus era muy estricto con el tema de la varita: nada de magia durante el horario laboral), y salió para ocupar su puesto frente a la puerta y evitar que ningún no invitado entrase en el Club. Un Mortífago encapuchado y vagamente familiar tuvo la cortesía de admirar su valor antes de arrojarle un traumate y dejarlo en el suelo como un muñeco roto.

Pero no entraron. En su incosciencia, se enorgulleció del deber cumplido.

Alfred despertó en la comunda hippie del señor Jethro, y trató de aclimatarse poniéndose una cinta en la cabeza. No encontró más que su corbata, así que tuvo que bastar con eso. La Señorita Diane intentó que declarase contra sus amos, pero Alfred se sorprendió de lo fácil que le resultó responder a las preguntas de las autoridades sin romper su juramento de lealtad a los Ash-Stormcrow.

- ¿Recuerda haber oído a Troylus o a Theressa conspirar para cometer delitos, asesinatos, robos?
- Nada fuera de lo habitual, señora.
- ¿Recuerda que le echasen un conjuro para borrarle la memoria?
- No, señora. Tampoco lo recordaría si me lo hubiesen echado, señora.

A pesar del cariño que Alfred profesaba por su apariencia, los Aurores insistieron en cambiarle el rostro. Entre eso y la conveniente ayuda de los hippies de Jethro, Alfred pudo evitar la represalia de la señorita Tessa, quien estaba enfurecida por no haber limpiado el Club tras el ataque mortífago.

Fue cuestión de tiempo que el amante de la Señorita Diane, celoso, se deshiciese del leal servidor, así que Alfred llevó a cabo un viaje para encontrarse a sí mismo. Recuperó su rostro, y promulgó una campaña pro-muggle para la sustitución de elfos domésticos por mayordomos británicos de pura cepa, gente en la que se puede confiar en cualquier situación, y que responden con dignidad incluso al más grande de los desprecios.

Decenas de mayordomos, antiguos compañeros de la Facultad, y la élite de la servidumbre muggle, siguieron su mensaje. Fue conocido el mitin que dio, donde se ganó el sobrenombre de Alfred X, en el campus de Hogwarts.

- Uno tiene un sueño. Uno cree que algún día, esta nación poseerá un servicio reconocido en el mundo entero. Uno tiene un sueño. Los señores de todo el mundo vendrán a Inglaterra a buscar la exquisitez. Uno tiene un sueño. Dará igual si uno es muggle o mago: vendrán a por uno, porque uno sabe que la exquisitez es algo que se consigue con rigurosidad y esfuerzo. Pero sobre todo, uno tiene un sueño. Uno sabe que un señor contento otorga "tiempo libre"

¡Uno os dirá lo que es "tiempo libre"! Para todos los unos que son como uno, os diré... Al final de un día, de deber cumplido... el señor os dará tiempo para ir a sitios donde uno es servido. ¡Y allí, podréis pensar en lo que uno quiere!

(Ovaciones respetuosas y elegantes. Ningún vitoreo, por supuesto, porque la servidumbre británica no vitorea)

Alfred Willikins muere en 1985, el 9 de Diciembre, en Hamfordshire. Durante uno de sus mitines, un agresor no identificado envió un elfo doméstico bomba al estrado donde Alfred X daba su discurso. El semielfo doméstico se teleportó al lado del atril, y agitó con energía una volátil poción de explosión, acabando con su vida y la del activista. Dos días después se halló a Theressa Ash-Stormcrow en un hotel en Hamfordshire, no muy lejos del lugar del atentado, pero nunca se pudo demostrar su conexión con el mismo.

Actualmente, existe una corbata de plata colgada en la Facultad de Mayordomato de Cambridge, en honor a un hombre que, no importase si a alta sociedad o a hippies colgados de alucinógenos, a secretarias de divas del periodismo o a la sociedad inglesa, siempre supo prestar un gran servicio.

17 comentarios:

Duneiel dijo...

Pobre Tessa. Una tragedia más que añadir a la larga lista de agravios sucedidos durante el mundial... ¿Quién limpiará y arreglará ahora todos los desperfectos?

Ghanima Atreides dijo...

xDDDD

Una gran recreación histórica ¿Para cuándo la película? :D

Exterminia McCaw

Lena dijo...

Hay, eres mi mayordomo-hippie favorito, lo sabes... me encantó tu historia y tu interpretación.

Un beso!

Irina Nicolescu

Dídac dijo...

Hum... no te sitúo... Por el nombre, transilvana. Supongo que serás o Alda o la tata de Nill.

A Mini, sí. Exquisitos buñuelos...

Anónimo dijo...

eey, un gran futuro para Alfred...

Tenia que haberte cogido con tiempo y haberte enseñado que el surf tiene mas futuro q una comuna hippie...

Siempre hará falta alguien q encere las tablas y haga mi trabajo en la taberna!

Luke MacCaw

(Lukar, q no recuerda su contraseña de Blogger :-p)

Lyra dijo...

Que grande Don-Etiqueta-En-La-Frente!! xDDD

http://www.flickr.com/photos/11346037@N00/2503721850/

Rua Cailín dijo...

XDDD
Me encanta. La verdad es que fue un pnj estupendo y un vivo muy majete. ^^

Duraglar dijo...

Ahá, pero cometes un error de base.

Willikins siempre es Willikins, xD recuerda cuando Vimes le pregunta su nombre, cuando uno lo llega a conocer mejor y responde

"Willikins, señor"

Ahora ya te puedes sacar el palo del culo xD

Yazston dijo...

Friki!!!, he de decir, que al menos la pose de flema britanica, la mantuviste hasta el final, hasta cuando corrias con los hippies, XDD.

Y despues de eso, a visitar pueblos de zombies, sectarios y una paradita por la policia. XDDD

Eleder dijo...

Impresionante, como siempre :D

Pero te tengo que dejar cosas de Jeeves a ti también :D

Dídac dijo...

Gracias a todos por vuestros comentarios.

Dur, Alfred es Alfred. Lo de apellidarlo Willikins sólo era un homenaje a tan gran... hombre.

Willikins tiene más iniciativa y seso que Alfred, y si no, leeros "Thud!", donde Vimes agradece no haberse tenido que enfrentarse a él de joven, cuando ambos formaban parte de las bandas callejeras juveniles de Ankh-Morpork...

Fingolfin dijo...

Jajajaja, como me he reído. Excelente relato Alfred, excelente. Aunque eso no quita que desee tu muerte por tan repugnante asociación, genets de mal vivir y de sangre sucia.

Que pena, una carrera brillante echada a perder por unos opiáceos, algo de alcohol y uns erroneos ideales.

Tuviste lo que sembraste.

BOOOM!

Genial :)

Mijail Lèbedev "Misha"

R. T. Palacios dijo...

Sólo quería agradecerte tu amabilidad al charlar un poquito con un par de novatas nerviosas la noche del viernes.

Tu interpretación como mayordomo primero y como hippy reconvertido después fue una de las que más me gustaron.

Un saludo de una novata en esto del rol.

Lyra dijo...

Sí, para qué nos vamos a engañar, son chocobos... Pero nos buscamos un nombre un poco más difícil de reconocer jeje

lizz dijo...

Muy buen relato ^^.

Pero me acerqué para darte las gracias por el buen trato, las explicaciones y los ánimos a esta novata ^^.

(alias Tú 1 XDDD)

Dídac dijo...

Sólo traté de haceros sentir cómodas. Es difícil llegar de novato y ver que casi todo el mundo ya se conoce de otros eventos...

Disfruté mucho en el evento, dentro y fuera de partida. Gracias por colaborar a ello.

Devil Doll dijo...

¡Genial ese mayordomo hippie autómata! Me encantó tu personaje y espero que te gustara el épico destino que idée para él. Alfred no se merecía menos.
Gran fin de semana, sí señor.


Saludos! De Titania Ash-Stormcrow alias Emperatriz Infantil :)