viernes, agosto 22, 2008

Fotorrecuerdos

Definitivamente, Alithia está deprimida, y para superarlo, al más puro estilo de la Carolina de M-Clan, se dedica a vagar por mi casa como alma en pena. Mi intentos por sacarla del piso para animarle no dan fruto, y no consigo siquiera que me escriba lo que siente, para desahogarse. Así que todos mis intentos frustrados han derivado en un especie de apatía preocupada, una actitud de permisividad completa con la joven, que campa a sus anchas por mi piso haciendo lo que quiere, hurgando donde le apetece, comiendo lo que le preparo y durmiendo donde le place.

Serían las tres de la mañana cuando ella decidió despertarme dejándose caer en mi cama. Pasado el arranque homicida del mal despertar, Alithia comenzó a pasar páginas de un álbum de fotos delante de mis ojos, que con el adormilamiento no terminaban de asimilar las imágenes que tenían ante ellos.

Alithia se detiene en una de las páginas y señala una de las fotos en ella. Por un momento, su cara refleja la misma curiosidad insaciable que la mujer de mi vida, mi sobrina Helena, posee. En la foto se ve a un Dídac jovencísimo abrazado a joven de carrillos sonrojados y larga melena azabache. La yema del índice de Alithia golpea varias veces sobre el rostro de la joven.

- ¿Esa? Es... Juana. Juana de Gimeno. Le habría regalado un ducado si ella me lo hubiera permitido. Hace años que no sé de ella, y no creo que ella quiera saber de mí. De eso hace ya mucho tiempo.

La historia de Juana de Gimeno sale de mis labios fácilmente. Landelón y yo acabábamos de conocernos, y fue el primer viaje en el que nos embarcamos juntos. Fue en ese viaje donde conocí el Ducado de Benus, y vimos Mimosas en todo su esplendor. Benus no pasaba su mejor momento, ya por en aquella época sufría de desórdenes internos por culpa de la muerte del anterior Duque. Diferentes facciones politiqueaban por situar a su candidato más próximo al poder, y allí, en medio de toda la habitual trama de mentiras y engaños, conocimos a Juana de Gimeno. Era una mujer callada, pero con una fuerza extraordinaria en su mirada. Sus ojos esmeralda despertaban algo en lo más profundo de mi ser, algo que aún no comprendo. Aquella risa fácil, y esa cara pálida, tan presta a sonrojarse... no, no había duda alguna de que aquella joven noble tenía un algo que sólo se podía apreciar de cerca.

La conocimos en una taberna, mientras trataba de abandonar Benus en mitad de la noche. El miedo a ser asesinada o culpada de algún crimen para eliminarla de la candidatura era superior a su ambición, y no le hizo falta mucho esfuerzo para que Landelón y yo accedieramos a ayudarle. Durante un mes, viajamos con ella de incógnito. Al final de la primera semana ya me había seducido por completo, y yo me había entregado a ella. Pero era joven e inexperto, y no sabía como tratar a una mujer. No supe comprenderla , ni escuchar sus silencios, ni darle lo que ella necesitaba. Fue un desastre nacido de la ignorancia.

La historia termina mal. Tras una amarga discusión, ella me dejó para seguir otro camino, y Landelón la acompañó. Yo esperé en Irlanda hasta que Landelón regresó y me acompañó hasta casa.

- A veces- le cuento a Alithia, entre suspiros - echo de menos su risa. Y su inteligencia. Leía muchísimo, y era una poeta extremadamente dotada.

Alithia pasa rápidamente las páginas del álbum, hasta encontrar una del hombre del piano, y me lo señala. El mensaje está claro.
- No, no- niego con la cabeza, para despejar toda duda- no es así. Cierto es que la echo de menos, como el hombre del piano echa de menos a su mujer. La diferencia es el tiempo en el que vivimos. El hombre del piano se quedó congelado en la pérdida, en la tristeza y la añoranza. Posee esos recuerdos pensando que no volverá a vivir nada igual en los años que le restan.

"Y a pesar de que yo quise de verdad a Juana de Gimeno, y extraño en parte la temporada que viví a su lado, atesoro ese recuerdo en mi corazón para que me recuerde que puedo vivir cosas maravillosas en este mundo. Mi historia con Juana no fue un sueño al que regresaría, sino algo que me gustaría repetir en el futuro."

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