viernes, octubre 31, 2008

Destinos: en el NueveVelos (II)

- Oye, Viajero. Siendo tan exótico... ¿por qué nunca hemos ido al NueveVelos?
- Aparte de porque me gustaba ir acompañado de féminas, porque el destino del local fue el mismo que el de toda Neral: fue completamente destruido.
- Oh... ¿Y a la argentina, la has vuelto a ver?
- Tú tienes tu chica de Kumei. Yo, a la mía de Neral. Pero cuando alguien se pone a destruir edificios, a romper ventanas y a causar explosiones, se destruyen muchas más cosas que bienes materiales. Los lazos humanos se rompen, los amigos desaparecen entre el polvo y los cascotes, y las palabras se pierden en el estruendo de la destrucción y el odio. Incluso si no hay muertos, incluso si ni siquiera hay heridos. Cuando existe destrucción, la devastación es siempre más profunda de lo que las ruinas y los escombros dejan ver.

2 comentarios:

Dídac dijo...

La violencia lo arruina todo.

Letichan dijo...

Justo ahora he empezado a leer "La nieta del señor Linh". Ya en las primeras páginas el autor expresa exactamente la misma idea...