martes, noviembre 25, 2008

Gepeesesinatos

El Extraño entra echando bufidos en el bar, y se abre paso a grandes zancadas hasta nuestra mesa, a la vez que el Viajero y yo nos aferrábamos a la silla en previsión de la tormenta de improperios que se aproximaba. Largoyconunavocal, que en esos momentos estaba cerca de la puerta, se asomó a la calle y, palideciendo, dejó su copa encima de la barra y salió corriendo con expresión horrorizada.

- ¡Cerda puta del demonio, hija de una hiena, chisme fornicante mamavacas cerda con voz metálica, cabrona a base de ceros y unos que me tienes hasta los huevos de tu monólogo asqueroso!
- Qué, ¿un mal día?- dice Landelón.
- Es mi gepeese. ¡Está intentando matarme!
- Oh, venga- intervengo- seguro que no era más que un error en la ruta.
- No, no, lo ha intentado varias veces: me mete de cabeza en caminos cerrados o a medio construir, me dice "gire ahora a la derecha"-el Extraño imita la metálica voz femenina del cacharro con bastante acierto- ¡y a la derecha no hay nada, salvo un vacío de diez metros!

La gente del local comienza a salir afuera, primero poco a poco, pero luego con más frecuencia, con una mezcla de curiosidad, miedo y urgencia. Entran y salen, con el móvil en la mano, llamando a familiares, amigos, , DYA, 112, y al SAMUR. Piden agua, servilletas, cojines. Cada vez aparece más y más gente necesitada. No es hasta que empiezan a traer al interior del local a los heridos más leves y se escucha el eco lejano de las sirenas de las ambulancias cuando hago la pregunta perniciosa del momento.

- ¿Qué ha ocurrido, Extraño?
- Viniendo hacia aquí, justo al inicio de la calle, me ha dicho "Siga conduciendo por la carretera". Menos mal que me he salido y he venido conduciendo por la acera. A saber qué trampa traicionera me estaría preparando ese ingenio del mal...

2 comentarios:

sir Potato dijo...

Si es que esos inventos infernales...

Anónimo dijo...

Doy fe. Inventos infernales que te empujan al suicidio sin tú saberlo.