martes, diciembre 09, 2008

Dilemamantes

Mis dedos recorren la lisa espalda de la hija pequeña del Rey de Badar, que está entre gemir o retorcerse ante la caricia que le recorre desde el nacimiento del cabello en la nuca hasta donde se separan sus glúteos. Ronronea como una gatita y se remueve en la cama para acercarse más a mí.
- ¿Qué piensas, Cuentacuentos?
Mis dedos recorren el camino de vuelta, hasta sumergirse en su suave pelo, arrancándole otro gemido que se queda en mumullo cuando hunde su cabeza en la almohada.
- En que sé lo que debo hacer, aunque no quiera. Pero también sé lo que querría hacer, aunque no pueda.
Su cuerpecillo se gira para tumbarse boca arriba y mirarme a los ojos.
- Prohibido hablar de más allá de mañana.
Le deposito un beso levísimo en los labios, como aquel que su fantasma me dejó hace unas semanas. Y me callo, porque en estos momentos es mejor saber que hablar.

6 comentarios:

Yashkia dijo...

Un centavo por tus pensamientos...

Dídac dijo...

Entre líneas...

Cels dijo...

¿no era un penique la moneda de la frase hecha?

a ver si la he estado diciendo mal todo este tiempo...

Di: ¡deja el erotiñoñismo! ;)

Dídac dijo...

En original es "a penny for your thoughts", centavo suele ser el de dólar americano, pero realmente da igual.

Ro: ¡Es mi blog y me lo follo cuando quiero!

SNA dijo...

Bueno yo no he leido nada, pero me ha apetecido pasarme a ver como andais con los blogs :)

Me alegro de ver que lo mantienes al tanto Mefis ^_^

En cuanto al de Burgos... esperate que como te coja te caneo XD

Cels dijo...

se aceptan invitados del pueblo en mi casa eh Sergi ;P que tengo amigos mu frikis y amigas mu majas y aquí hace igual de frío que en Pamplona.

por lo demás en navidades nos veremos