miércoles, diciembre 10, 2008

Dramatis Personae (I): Ellos

Dídac, Cuentacuentos:

Dídac Lakofpauer, autor y narrador del blog, vive y gobierna un piso de Pamplona que compartía, hasta hace poco, con la que había sido su novia y compañera vital, Tenhime. Dídac malvive de becario en un bufete de abogados mientras trata de dar el salto a la fama escribiendo relatos y tratando de que se los editen, sin mucho éxito. Conoció a Landelón en Irlanda, hace años, y desde entonces el Viajero lo visita frecuentemente, y lo lleva de viaje cuando la ocasión se presenta.


Landelón, el Viajero:

Pícaro, truhán, filósofo, maldito a no poder dormir más de dos noches seguidas bajo el mismo techo, viaja por todo el mundo conocido y parte del desconocido, a la caza de leyendas y cuentos que contar a Dídac para que él los escriba, y de curiosidades que sacien su malsana obsesión por saberlo todo y verlo todo en esta vida. Su encanto canalla, su desvergonzada actitud y su labia le ganan amantes allá donde va, aunque rara vez las conserva durante mucho tiempo. Tiende a llegar sin avisar y a irse sin despedirse. Tiene un sombrero de ala ancha, un pañuelo amarillo alrededor del cuello, y el abanico de amistades más grande que uno pudiera imaginar.


Yanroud, el Mejor Ladrón del Mundo:

Si el algún sitio del mundo se juntasen el hambre y las ganas de comer, esos serían Yanroud y Landelón. Yanroud es un ágil acróbata, tan canalla como Landelón, con un nulo sentido de la propiedad ajena y un ansia inacabable de aventuras. Es el Mejor Ladrón del Mundo porque es capaz de robar cosas que no pueden sustraerse de forma natural, tales como el Tiempo, la Vida, o la Prosperidad. Siempre cubre su frente con una banda o algo similar, para ocultar la marca que tiene debajo. Es el hijo mayor, y por lo tanto príncipe, del Rey de Badar. En su haber se encuentra la triste historia compartida con Elisa, el único periodo de su vida en el cual el Mejor Ladrón del Mundo dejó de robar.

El hombre del piano:

El mayor en edad de todos, es un hombre que llevó a cabo todos sus éxitos en esta vida en veintiséis años: fue el más joven maestro al piano, como dice la canción, alcanzó la fama y el prestigio, y se casó con una joven hermosa y tierna que lo amaba sin límite. Ella murió apenas tres años después, dejándole destrozado. Desde entonces, se limita a ver la vida pasar, marchitándose día y noche. Rara vez sale de su depresivo estado, pero en ocasiones, Landelón o Helena logran arrancarle una porción de la persona que era antes de morir en vida.

El Extraño:

Ingeniero, Jugador, técnico y analista de la Realidad, este curioso personaje está envuelto en una mezcla de aura de paradoja y de despreocupación constante. Su dificultad para conectar con el sexo femenino se debe a su completa ausencia de malicia, a su sinceridad directa y desbordante, y a su capacidad analítica de ver las cosas venir, así como a una timidez directamente proporcional a la importancia que una mujer tiene para él. Reunió todos sus redaños para intentarlo con Inés, y siente que están en un punto muerto en el que ninguno de los dos se plantea acercarse o alejarse del otro.

El Clasificado:

Capa Plateada de Badar, aparentemente el primero que se planteó esperar a Landelón en lugar de perseguirle por el mundo entero. No es muy hablador, realmente, pero no parece mala persona.

2 comentarios:

Cels dijo...

te estás ganando una segunda edición revisada del libro macho...

mira que era obvio, pero no hay una dramatis personae... y es que dentro de poco va a ser imprescindible...

Letichan dijo...

Me voy a permitir el lujo de expresar lo mucho que me gusta el Extraño :)