lunes, enero 19, 2009

Cacería con poca munición

Sentado en un banco en el parque frente a mi piso, disfrutaba de un momento de soledad y paz, mientras el intenso frío de Pamplona practicaba la acupuntura en el interior de mis pulmones con cada suspiro que daba.

Me sentía extrañamente agobiado en mi hogar. Mi piso siempre había sido un hostal improvisado para personalidades de todo tipo, y albergar en mi casa a gente como Diana Laguna o el Clasificado me reportaba cierto enriquecimiento personal. No obstante, tras casi dos meses ininterrumpidos de tenerlos parasitando mi piso, empezaba a pasar un apuro. Además, Landelón había dejado de aparecer sorpresivamente, para evitar al Capa Plateada.

- Pssssst... Dídac- hablando de lo cual, Landelón apareció desde mi espalda, sentándose a mi lado y quitándose rápidamente el sombrero- ¡Rápido, ocúltame!.
- ¿Miedo del Clasificado?
- No, de ella.

El dedo extendido del Viajero conecta mi mirada con una joven mujer que oteaba el horizonte, aparentemente desorientada, con toda certeza en busca de un pañuelo amarillo y un sombrero de ala ancha.
- ¿Quién es?
- Bueno, tenía que encontrar dónde dormir. No me llevo muy bien con tu nuevo compañero de piso.
- ¿Y?
- No la soporto más. Es una chica Halley.
- ¿Como el cometa?
- Sí. Para verla una vez cada cincuenta años está muy bien, pero tenerla todo el día encima es abrasador.
- Joder, Viajero... ¿Y por qué no le dices que quieres más espacio?
- Bueno, huir de ella es más efectivo. No tendía que esforzarme en parecer sensible, y descarta la posibilidad de que ponga ojitos y me haga cambiar de opinón.

Tras Landelón, al otro lado del parque, veo al Clasificado venir caminando hacia nosotros con cierto aire indiferente. Cuando se dice que no hay mal que por bien no venga, se les olvida decir que sigue habiendo un mal en el proceso, y por tanto alguien tiene que salir perdiendo.
- Puedo librarte de ella, Viajero.
- ¿De verdad?- la ilusión de Landelón dura el tiempo que tarda en darse la vuelta y ver al Capa Plateada acercarse calmadamente.- Oh. Ya veo. Sí, lo entiendo.
- Piénsalo como elegir el menor de dos males.
- ¡Eso sigue siendo elegir el mal!
- Pues como emplear un problema para solucionar otro.
- Me sigue quedando un problema que solucionar.
El Capa Plateada está cada vez más cerca. En el fondo de mi mente comienza a sonar la banda sonora de "Tiburón".
- ¿Como matar dos pájaros de un tiro?
- ¿Y si resulta que soy uno de los pájaros?
La chica ha localizado a Landelón, y comienza a cruzar el parque tan deprisa como sus femeninos tacones le permiten.
- Así tendrás libre el sofá la próxima vez que vengas.
- Eso será si vuelvo. En fin...

Landelón se pone en pie, con un resignado encogimiento de hombros, y da dos pasos en dirección al Capa Plateada, que le mira con una pregunta en sus ojos. Landelón asiente con la cabeza. La chica llega corriendo a su lado en el mismo momento en que el puño del Clasificado golpea como una serpiente de cascabel, noqueando al Viajero de un solo impacto. Mientras se lo echa inerte sobre el hombro, la joven Halley se lleva una mano a la boca, como silenciando un grito de horror.

El Clasificado muestra una placa identificativa a la chica y murmura un "Guardia Badariense. Siga circulando". Yo sonrío al contemplar a la petrificada chica mirar con ojos desencajados como se llevan a su obsesión a cuestas, como si no pesase nada. Me he quitado un parásito de encima, y ganado al mismo tiempo una buena razón para volver a Badar.

Oh, sí. He sido yo quien ha matado dos pájaros de un tiro.

1 comentario:

Sir_Op dijo...

chica haley = tributo XD