jueves, enero 22, 2009

Limpiezas

- ¿Qué es esto, Dídac?

Cuando Diana Laguna decidió acompañar al Clasificado de vuelta a Badar, pensé que Largoyconunavocal regresaría con ellos, pero la enfermera de rizos revueltos decidió quedarse un rato más conmigo, y ayudarme a reordenar todo el piso. Según ella, tenía que librarme de mucho más que las pelusillas que se acumulaban en las esquinas del salón.

- ¿Eso? Oh, son páginas de un libro sobre artefactos de leyenda, que Landelón robó de Estorgar hace tiempo. Échales un vistazo, algunas son de lo más romántico.
- ¿Winterless Rose? He oído hablar de ésto...
- Ah, sí. Una rosa de cristal, la Sininvierno. Puede que Yanroud te hablase de ella. Es toda una metáfora echa joya: un tallo de cristal verde con espinas, por lo del refrán...
- ¿Refrán?
- "Que no te den rosa sin espinas, ni amor sin dolor". Y los pétalos de cristal rojo intenso, que nunca se marchitan. Toda una metáfora. Se dice que es un regalo de reyes, pero en realidad es un regalo de amante.
- ¿Y Landelón la busca?
- Oh, sí. Fátima no lo sabe, pero el Viajero ha peinado el mundo en busca de ese artefacto. ¿Hay más, verdad? Ya no recuerdo ni la mitad de ellos.
- Pues está...- la sanadora hojea las páginas amarillentas, mientras yo termino de barrer el suelo y vacío el recogedor en el cubo de la basura-... la filacteria de A'Zhul'On, el alma de Qelvar, el Corazón de Ceniza...

Sonrío en el recuerdo de la breve aventura que Yanroud, el Viajero, y yo compartimos en la búsqueda del Corazón. Quizás gran parte de mi amistad con el Mejor Ladrón del Mundo se la debo a ese trasto inútil.
- No es de ceniza, realmente, sino de hielo. También andamos tras él una temporada. Se supone que está en una pasadizo bajo el Templo de las Sumergidas. Yanroud tiene planeado asaltarlo y robarla en cuanto consiga una Caja de lo Imposible donde conservarlo.
- ¿Otro regalo de amante?
- Es más bien un signo de esperanza. Se le atribuye una leyenda acerca de una curación milagrosa en Neral, una historia con sirenas de aire, rosas azules, príncipes extranjeros y... bueno, es largo de explicar.

Los ojos de la sanadora se detienen al pasar al siguiente pliego.
- ¿La estrella del Viajero?
- Oh. Ésa. Triste pero cierto, ese artefacto está definitivamente perdido. La guerra de Kumei se llevó la vida de su dueña y nunca pudimos encontrar la joya. Quizás la tenga algún saqueador, o fuese destruida durante la guerra.
- ¿Perdisteis mucho durante la guerra?

Asiento con la cabeza. Podría pararme a pensar y enumerar la larga lista de personas a las que no volvería a ver, los sitios que no volvería a visitar, y las cosas que no volverían a ser las mismas tras la guerra, pero aún se me hace doloroso. Supongo que Largoyconunavocal lo notó en mis ojos, y volvió a los folios ajados y viejos, para cambiar de tema.
- ¿Qué es la Hoja de Plata? ¿Un arma?
- No, no. Es precisamente lo que dice: una hoja de plata. Existe un árbol mitológico, similar a las Frésulas de Kumei, cuyas hojas son de plata pura. En teoría, solo aquellos cuyo abandono de sí mismos es tan grande que prefieren la felicidad ajena a la propia son capaces de recoger las hojas frescas. Por eso se ven tan pocas.
- ¿Has visto alguna?
- No- miento- no, sólo me han hablado de ellas.

Dejo a un lado la escoba, y continúo metiendo trastos de Tenhime en cajas de cartón. Largoyconunavocal tenía razón en que aún me tengo que librar de muchas cosas. Cojo un pequeño joyero adornado con repujados de cuero, y lo deposito, sin mirar su contenido, en el último hueco de la caja que estoy rellenando. Mientras la cierro firmemente con cinta adhesiva, me prometo quedarme sólo con aquello que me haga sonreír, que para llorar siempre se encuentran razones.

1 comentario:

Amarthcaran dijo...

Pero... llorar tambien es bueno...no siempre, pero no se puede tener solo sentimientos buenos, lo que terminas consiguiendo, es dejar de sentir...