viernes, febrero 27, 2009

El Breve adiós

Porque soy el césped bajo tus pies desnudos,
dijiste que me amabas.
¿Habrá llegado el otoño a tu corazón,
se habrán secado las gotas de rocío?

Eras el sol sobre el horizonte,
yo el mar en el que te reflejabas
queda sólo el viento frío
y los quejidos, quedos, de las gaviotas.

En tu fantasía adolescente,
me hiciste prometer
que te amaría por siempre.
¿Se me ocurrió a mí, acaso, pedirte lo mismo?

Ahora queda todo en su sitio,
la ropa nueva en el armario,
y los juguetes viejos, en una esquina,
oxidados, raídos, o rotos.

miércoles, febrero 25, 2009

Rechazamientos

- ¿Recuerdas aquella vez que te dije "Mi casa es tu casa"?
- Aham- asiente el Extraño, distraído.
- No me refería a esto.

Apartando la manta a un lado, el Extraño se calza las zapatillas de estar por casa y va caminando hasta la cocina en su pijama de franela. Regresa con un par de vasos y una botella de litro y medio de batido de fresa, y sólo cuando nos ha servido a ambos vuelve a mirarme, como esperando otra frase.

- Quería decir que siempre eres bienvenido a pasar por aquí.
- Gracias. Por eso me he pasado.
- Sí, claro. Pero llevas diez días. Estoy empezando a pensar que tendría que cobrarte alquiler.
- ¿Tú te cobras alquiler a tí mismo?
- Sí, pero la deuda se extingue por confusión- mi mordaz comentario consigue una mirada interrogativa. La jerga de abogado consigue confundir al Extraño, y por primera vez me siento con la iniciativa de la discusión.- No gano bastante para mantener el piso siempre lleno, y ahora que Largoyconunavocal se ha vuelto a Badar...
- Lo entiendo. Pero es que yo no gano ni para mantener el piso.
- ¿Cómo?
- Que estoy sin casa.

Culpable yo por bocazas, pero culpable él por no contar las cosas. Al parecer la crisis nos afecta a todos, y el Extraño ha sido el primero de todos en caer. El siguiente seguro que es un becario malpagado que pierde el tiempo escribiendo relatos.
- ¿Y qué pretendes hacer?
- Había pensado en mudarme. Badar parece lo suficientemente interesante para un ingeniero. Aunque de momento quizás vaya a Madrid. Ahí tiene que haber trabajo, seguro.
- ¿Y si es una mierda de trabajo, qué?
- Se acepta, y se hace. Mira, Cuentacuentos, esto es igual que la homosexualidad: que es igual de absurda que la heterosexualidad.

Me pilló. De nuevo, una frase lapidaria que requiere que le mire de forma interrogante, para que él pueda darse el gustazo de explicármela. Parpadeo perplejo. Él sonríe, y dice:
- De optar por algo, lo mejor es la bisexualidad. Que bastante mal está de cariño este mundo, como para ir rechazando el de todo un sexo.

domingo, febrero 22, 2009

Nos vemos... pronto

Y San Pedro no sólo le esperaba con la puerta abierta, sino que le había tendido una alfombra roja y la acompañaba comentando, feliz, que no todos los días podían celebrar la llegada de alguien tan querido en la tierra como en el cielo.

lunes, febrero 16, 2009

de Soledades y Agonías.

Apago la televisión con el mismo gesto que quien aprieta un gatillo.
- No me lo creo- sentencio.

Habíamos estado viendo un serie en la que el fantasma de un escritor afirmaba que necesitaba ser un alma torturada y solitaria para poder escribir auténticas obras de arte. Sin embargo, dicho fantasma se veía vacío al haber abandonado a su familia para intentar acabar otra novela de éxito.
- ¿Qué es lo que no te crees?- pregunta Inés desde el otro lado del sofá.
- Eso, que haya que ser un corazón solitario en la agonía para escribir bien.
- Hombre, los sentimientos desgarradores aportan mucha inspiración. Los traumas dan temas, el conflicto interior... el caos es el núcleo de la creatividad.
- Lo siento, pero sigo sin creérmelo. Se puede ser un buen autor sin ser un traumatizado por la vida.
- Herman Hesse, Isabel Allende, Thomas Berhardt o García Márquez, todos han pasado algo agónico y torturado en sus vidas. Seguro que hasta Coelho tiene algo oscuro en su pasado.
- Coelho es idiota y lo sabes.
- No deberías insultar a gente conocida. Recuerda lo que le pasó al Viajero cuando insultó a Málevich.
- Dice que aún le duele cuando hace frío.
- Pero tienes que reconocer que es mucho más difícil escribir drama si tú mismo no estás, o has estado, inmerso en uno.
- ¡Por favor!- grito indignado- Acabas de reconocerlo. "Mucho más difícil" no es "no se puede". La gente solitaria y agónica simplemente toma un atajo, le resulta más fácil, porque a través de esos escritos tratan de liberarse a sí mismos.
- ¿Y los que no lo son?
- Esos... esos tienen mucho más mérito, porque siempre es fácil hablar de soledad y agonía cuando estás sólo y torturado. Pero conseguir transmitir unos sentimientos que el autor no ha llegado a sentir nunca... eso, eso es el súmmun de la literatura.

Inés calla, vencida. Gatea por encima de los sofás hasta alcanzar su bolso, y, con él en la mano se sienta a mi lado. Antes de que llegue a preguntarme qué pretende, saca rápidamente un afilado tenedor de su bolso y apuñala con él mi pantorrilla. Grito más por la sorpresa que por el dolor, y luego gimo más por el dolor que por la sorpresa, mientras lo saco de un tirón. Afortunadamente, la herida no es profunda, pero sí lo suficiente para empezar a sangrar.
- ¿Qué demonios estás haciendo?
- Ala, ya sabes cómo se siente cuando te apuñalan. Acabo de impedir que en el futuro escribas una obra maestra de la novela policiaca. ¡Ja!

Mientras cojeo hasta el baño en busca de gasas estériles, dos pensamientos cruzan mi mente. En el primero me prometo a mí mismo escribir esa novela, pero hacer que el asesino, en lugar de apuñalar, estrangule a sus víctimas. Con cuerdas de piano, por ejemplo.

En el segundo me pregunto por qué lleva Inés un tenedor en el bolso, fuera de apuñalar Cuentacuentos con él.

jueves, febrero 05, 2009

Sacrificiones

- Perdona, Dídac- me asalta Largoyconunavocal durante la cena- pero, ¿por qué dejó Yanroud de robar mientras estaba con Elisa?
- Porque sentía que ya tenía todo lo que podía desear en esta vida. Supongo que ese momento nos llega a todos tarde o temprano.
- ¿Incluso a Landelón?
- Por el bien de Fátima, me veo obligado a creer en ello.

Pero si estuviese aquí el Extraño, pienso, él te diría que el mayor problema de Fátima no es que ame al Viajero, sino que se niegue a viajar con él. Igual que el problema del Viajero no es que tenga que viajar, sino que no quiera viajar adonde debe ir Fátima.

Si estuviese aquí el Extraño, te diría que el mayor problema es que la gente ya no sacrifica nada por nadie.

lunes, febrero 02, 2009

Deseos

Me prometiste darme todo lo que deseaba en esta vida.

Quizás tratabas de decirme que no deseaba nada en absoluto.

Jugadores

El Extraño dijo una vez:

"Si la vida es un juego de rol, el máster se ha currado mucho la partida.

Si la vida es un juego de mesa, el tablero es acojonante.

Si la vida es un juego de cartas... tengo una mala mano."