viernes, febrero 27, 2009

El Breve adiós

Porque soy el césped bajo tus pies desnudos,
dijiste que me amabas.
¿Habrá llegado el otoño a tu corazón,
se habrán secado las gotas de rocío?

Eras el sol sobre el horizonte,
yo el mar en el que te reflejabas
queda sólo el viento frío
y los quejidos, quedos, de las gaviotas.

En tu fantasía adolescente,
me hiciste prometer
que te amaría por siempre.
¿Se me ocurrió a mí, acaso, pedirte lo mismo?

Ahora queda todo en su sitio,
la ropa nueva en el armario,
y los juguetes viejos, en una esquina,
oxidados, raídos, o rotos.

6 comentarios:

G dijo...

Dídac dijo...

Ehem... Sí señor, ESO sí que es un comentario.

Alethea dijo...

Por qué no un hasta luego? Los adioses no gustan... mejor un hasta siempre

G dijo...

Bueno, dudé, ya que también pensé que podía poner unos puntos suspensivos pero... Pensé que igual despistaban o se confundían con un "¿y?".
También pensé en poner: "(sin palabras)". Pero estaría cayendo en una incongruencia así que... Lo dejé así.
¿No te gusta? pues te hinchas, hala xD
Y, si no, pues pon lo de moderar los comentarios y ya está xDD
Besos

Dídac dijo...

No he dicho que no me gustase.

Solo que no cumple el requisito para ser un comentario, hecho que señalaba con mi habitual sarcasmo.

sir Potato dijo...

Se suele decir que a buen entendedor...patada en los cojones.

Asi que para evitar males mayores diré que yo tampoco lo había entendido :P