miércoles, febrero 25, 2009

Rechazamientos

- ¿Recuerdas aquella vez que te dije "Mi casa es tu casa"?
- Aham- asiente el Extraño, distraído.
- No me refería a esto.

Apartando la manta a un lado, el Extraño se calza las zapatillas de estar por casa y va caminando hasta la cocina en su pijama de franela. Regresa con un par de vasos y una botella de litro y medio de batido de fresa, y sólo cuando nos ha servido a ambos vuelve a mirarme, como esperando otra frase.

- Quería decir que siempre eres bienvenido a pasar por aquí.
- Gracias. Por eso me he pasado.
- Sí, claro. Pero llevas diez días. Estoy empezando a pensar que tendría que cobrarte alquiler.
- ¿Tú te cobras alquiler a tí mismo?
- Sí, pero la deuda se extingue por confusión- mi mordaz comentario consigue una mirada interrogativa. La jerga de abogado consigue confundir al Extraño, y por primera vez me siento con la iniciativa de la discusión.- No gano bastante para mantener el piso siempre lleno, y ahora que Largoyconunavocal se ha vuelto a Badar...
- Lo entiendo. Pero es que yo no gano ni para mantener el piso.
- ¿Cómo?
- Que estoy sin casa.

Culpable yo por bocazas, pero culpable él por no contar las cosas. Al parecer la crisis nos afecta a todos, y el Extraño ha sido el primero de todos en caer. El siguiente seguro que es un becario malpagado que pierde el tiempo escribiendo relatos.
- ¿Y qué pretendes hacer?
- Había pensado en mudarme. Badar parece lo suficientemente interesante para un ingeniero. Aunque de momento quizás vaya a Madrid. Ahí tiene que haber trabajo, seguro.
- ¿Y si es una mierda de trabajo, qué?
- Se acepta, y se hace. Mira, Cuentacuentos, esto es igual que la homosexualidad: que es igual de absurda que la heterosexualidad.

Me pilló. De nuevo, una frase lapidaria que requiere que le mire de forma interrogante, para que él pueda darse el gustazo de explicármela. Parpadeo perplejo. Él sonríe, y dice:
- De optar por algo, lo mejor es la bisexualidad. Que bastante mal está de cariño este mundo, como para ir rechazando el de todo un sexo.

2 comentarios:

G dijo...

Jaja, muy bueno, sí, señor.

Alethea dijo...

Es cierto.. o no?? Quizá se tiende a buscar el amor en el lugar equivocado.