lunes, abril 06, 2009

El Fin de Todas las Cosas

- Señores, les presento mi seguro de vida frente a la catástrofe postapocalíptica.
- La catástrofe no es postapocalíptica. El mundo sería postapocalíptico tras la catástrofe.
- Calla, Cuentacuentos. Extraño, ¿qué es esto?
- Lo que ves, Viajero, es una dinamo accionada por cinética. El girar de los engranajes mueve la bobina que, con la ayuda de un gran imán, genera energía eléctrica. En un mundo postapocalíptico, la energía eléctrica será escasa y se necesitarán generadores como éste.
- Entiendo. Pero, ¿qué mueve la bobina?
- Los engranajes.
- ¿Y los engranajes?
- Aquí, en esta sala.
- ¡Santo Dios!
- ¡Santa Madonna!
- Eso es.
- Son...
- ¡Hámsters! ¡Decenas de ellos!
- Cuando corren, cada uno en su rueda, el sistema de engranajes mueve la bobina de la sala principal. De esta forma, el movimiento que generan es aprovechado.
- Pero, ¿cómo los alimentas?
- Comprando al por mayor. De momento, la energía Hamsteril no es rentable en términos de negocio, pero tras la catástrofe, tengo electricidad suficiente para mantener un hospital. ¡Imagináos lo que daría la gente por tener un hospital funcionando!
- Estoy seguro de que ya has hecho los cálculos.
- Sí, sólo queda descubrir cuál de los dos escenarios que he calculado es el que ocurre, porque cada uno tiene una serie de factores y variables distintas.
- ¿Cómo?
- Queda descubrir si la catástrofe es un apocalipsis nuclear, o un apocalipsis zombi.
- Claro. No existen más posibilidades en el tema de los mundos postapocalipticos...

3 comentarios:

Alethea dijo...

Me da a mi que te empiezas a ir por las ramas...

Dídac dijo...

De no ser porque este blog SON ramas...

Sara^^ dijo...

Siempre sera mucho más barato alimentar a hamsters zombies en un mundo postapocaliptico.

Yo estoy con el Extraño!!!