jueves, mayo 07, 2009

Giralunas

Creo que la conversación la tuvieron a orillas del Dwat, después de hacer el amor. Fátima sostenía un giraluna en las manos, y con las uñas le sacaba las pipas, y las abría bajo su velo.

- La mayor mentira de los giralunas- decía mientras miraba la flor, redonda y azul- es que no miran siempre a la Luna, sino en dirección contraria al Sol.

- Supongo- le respondió Landelón, con el sombrero sobre el rostro- que es la señal de que en todo orden natural hay quien decide, por principio, ir contra corriente.

1 comentario:

Alethea dijo...

Eso es lo que creemos, que vamos contra-corriente, pero en realidad vamos por otra corriente que cree que eso es lo que hace...