martes, septiembre 07, 2010

Sorpresas

En Lianmahe, el canal que cruza Pekín, hay un barco. Varado e inmóvil, sirve ahora de bar para chinos y expatriados por igual.

Subo por las escaleras a la cubierta superior, donde el Extraño me esperaba cómodamente sentado. El Viajero, por su parte, acosa con desenfadada desvergüenza a una agradable expat de pelo rojo .
- ¿Lleva mucho?
- Desde que fuiste al baño, más o menos. ¿Ése es mi ron?
- Aarr- asiento, alcanzándole el vaso.- ¿Sabes que no le va a salir bien esta vez, verdad?
- Con un alpha del 5%, sí. Por lo visto soy el único que he visto la bandera arcoiris en la entrada.
- No, no lo eres. Pero yo soy el único que ha visto a la pelirroja besar a una rubia en la barra hace seis minutos.
- Parece acorde con mi primera afirmación. Éste es un barco pirata. Pirata, pirataaaaa.
- Eso ha sido homófobo y ofensivo.
- No lo ha sido, porque sigo aquí sentado. Calla, que ya viene...

- ¡No lo puedo creer!!- gime el Viajero, tomando asiento en nuestra mesa.- Dime que ése es mi vodka.
- Da. Déjame adivinar: es lesbiana.
- Sí. ¿Cómo...?
- Intuición masculina.
- Bueno, al menos tengo su teléfono y es agradable al trato. Será una cena divertida.
- Yo no lo haría. - dice el Extraño- Me incomoda el hecho de cenar con alguien que se ha acostado con más mujeres que yo.
- A mí me incomoda el hecho de que yo haya besado más hombres que ella.
- Y a mí, el que estemos manteniendo esta conversación. ¿Tiene nombre?
- Éso es lo increíble. Se llama Claire Wellington.
- No.
- Sí.
- Wellington de...
- Sí, de Los Wellington. De Charles y Margaret Wellington.
- No me lo puedo creer.
- No es por joder,- interviene el Extraño- que también, pero ¿qué os extraña? ¿Que Alithia nunca hablara de ella?
- Alithia jamás habla de nada.
- ¿Tengo que sacar el cartel de sarcasmo, Cuentacuentos?
- No, pero podrías levantar la mano, para aquellos que no dimos esa asignatura en secundaria.
- El Extraño tiene razón, pero aun así, Charles o Margaret podrían habernos contado algo.
- Seguro que están orgullosos de su primogénita, La Bollera.
- Levanta la mano...

Un incómodo silencio ensombrece la mesa, como si todos supieramos qué viene a continuación y nadie se atreviera a dar el paso.
- ¿Y bien?
- ¿Y bien qué?
- ¿Soy el único que piensa en preguntarle sobre la voz de Alithia?
El Viajero y el Extraño intercambian miradas. Es el Viajero el que me contesta.
- No, no eres el único en pensarlo. Eres el único al que le importa.
- Oh, venga.
- ¡Trataron de matarme!
- ¡Le partiste el corazón!
- ¡Trataron de alimentar a su Rancor conmigo! ¡Éso no es de buena gente!
- ¡Pero...!
- Ya vale.- interrumpe el Extraño- Dídac, no creo que sea buena idea preguntarle por su hermana. No es buena idea relacionarla con su familia si ella no quiere.
- Pero...
- Pero, dado que no te voy a poder convencer para que no lo hagas, mejor te ayudo y así acabamos con todo esto cuanto antes.
- Gracias.
- No me las des. Esto será como arrancarte una tirita: el que va a sufrir vas a ser tú, aunque el que lo haga sea yo.

No hay comentarios: