miércoles, marzo 21, 2012

Escenarios

- Si ahora mismo me acercara a ti y te besara, ¿qué posibilidades habría de que no te apartaras?

Supo en ese momento que había lanzado los dados, y casi le pareció oír cómo rodaban por la mesa mientras esperaba su respuesta. En aquellos breves instantes su mente, en el límite inferior de lo que se consideraba un genio, procesó centenares de escenarios en función de docenas de variables que desconocía. Las agrupó estadísticamente en cinco posibles cúmulos de respuestas.

Ella podría indignarse. Era la opción más sencilla según Ockham, y supuso que tomaría una forma como la que sigue:
- ¿Qué? ¡No! ¡Cómo te atreves a preguntarme semejante cosa! ¡Lárgate de aquí! ¡No quiero volver a verte!
Él se encogería de hombros, se levantaría de la cama y se marcharía del piso, deteniéndose lo justo para recuperar sus deportivas del suelo y su abrigo de la silla donde lo había dejado al llegar. En cuanto a la película que habían comenzado a ver juntos, en fin, tendría que averiguar cómo terminaba por su cuenta.

O ella podría quedarse en shock. Había comprobado que la confusión, o la simulación de la misma, es una estrategia que las mujeres empleaban a menudo para evitar situaciones comprometedoras.
- ¿Qué? Pero... esto... cómo... ¿qué clase de pregunta es esa?
Él se encogería de hombros y diría "Sólo lo preguntaba como hipótesis". Desviaría rápidamente su atención a la película y seguiría tumbado en la cama, como si estuviera en su casa y no en la de ella, y como si no hubiera abierto la maldita boca en ningún momento.

Cabía también la posibilidad de que ella respondiera ambiguamente, o como prefieren llamarlo ellas, "indicando que debía ganárselo más", posiblemente junto con una lánguida mirada que podría indicar tanto lascivia como que no era el momento ni el lugar para estar con tonterías.
- No lo sabrás hasta que lo intentes.
El Extraño nunca entendía exactamente por qué él tenía que ganárselo, y ellas no tenían ni siquiera que merecerlo. Así que lo intentaría. Pero otro día. Si consideraba que ella lo merecía.

Otra posibilidad era que ella fuera sincera, y la respuesta fuera similar a:
- No muchas.
Resolvió actuar en este escenario de la misma forma que si ella quedaba en shock y/o fingía confusión. Reprimiendo lágrimas, en el caso de que surgieran.

Consideraba también otra posibilidad.
- Todas.

Su cerebro no había decidido qué hacer en ese posible escenario cuando ella respondió.

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