miércoles, abril 18, 2012

Pifias en Seducción (I)

- Espera, espera, ¿qué le dijiste, exactamente?
- "Si ahora mismo me acercara a ti y te besara, ¿qué posibilidades habría de que no te apartaras?"

Ya hay tres botellines vacíos sobre la mesa, y cada uno calienta en su mano el segundo de la noche. El Clasificado es el que rompe el momento de reflexión.
- ¿Y funcionó?
- Veréis, yo había previsto una serie de escenarios. Si ella se hubiera ofendido, yo me hubiera encogido de hombros y...
- Sh sh sh sh, Extraño. No te está preguntando eso.
- ¿Funcionó? - repite el Clasificado.
- Para ello habría que definir exactamente a qué te refieres con "funcionar". Si por funcionar te refieres a un contacto físico que pudiera o hubiera podido ser un prólogo a un coi...
- Extraño, por Dios, si terminas esa palabra me encargaré de que Helena entre en tu cuarto la próxima vez que venga a casa.
- Tú sobrina no me da miedo.
- Acompañada de Tara.
- Tara sí me da miedo. ¿Te crees que estuvo hojeando mis monografías? ¡No se hojea una monografía!
- No des rodeos. Nosotros queremos saberlo, y tú quieres contarlo. Así que contesta al Clasificado.
Éste asiente, mientras eleva el culo de su segundo botellín hasta vaciarlo.
- No hace la pregunta adecuada.- refunfuña.
- Santo Cthulhu... - maldigo por lo bajo.
- Entonces cambiaré mi pregunta.

Hay un duelo épico de miradas chispeantes y rayos de energía, que yo me pierdo porque estoy terminándome el botellín mientras trato de llamar la atención de una camarera de culo prieto para pedirle otra ronda. Repentinamente el Extraño abre los ojos, y puedo ver su "¡No!" silencioso brillar en ellos.
- Ante la pregunta que siguió a "si ahora mismo me acercara a ti y te besara" ¿qué respondió ella?
- ¿Literalmente? "Cállate, tonto".

1 comentario:

Aaricia dijo...
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