jueves, octubre 11, 2012

Y Merkel se quitó la bragas



Habla el de Educación.

- Y entonces llega él, con su chaqueta de pana, y esa barba que le hace parecer una mezcla de Topogigo y Panorámix, y me dice nada hombre, si a los del sindicato los tengo convencidos. Tú me dejas chupar un poco de cámara en las manifestaciones de la Reforma Laboral, y yo te controlo lo de los maestros.
- Si es que es un chaquetero, ése. ¡Aunque la chaqueta sea de pana!

Entre el humo y el coñac, los asistentes le ríen la gracia al Presidente, que hay que congraciarse. Sea o no tan bujarrón como dicen, es el Presi, y cuando deje de serlo será el Ex-presi, que tampoco está nada mal, y es un cargo que nadie te puede quitar.

Se reúnen una vez al mes, en la Moncloa, todos trajeados y encorbatados. Pero, tras la primera copa, hasta el Ministro de Interior se afloja los tirantes y la cosa va más relajada. Y es que es lo que tiene gestionar como propio lo que es de todos, que se cansa uno de mantener la fachada dando explicaciones, y le apetece pasar una noche en la intimidad con los amigos.

- Pues a mí el gabacho ése me tocó el culo en la última conferencia –comenta Esperanza, la de la Comunidad – Y es que tengo un trasero que ya lo querría la cantantucha esa con la que está casado. ¡Mi dinero me ha costao!
- Para costar – comenta el de Economía, con un hilillo de voz – lo que nos ha costado el rescate. Un horror…
- Pero qué dices, Luis, si tenemos pasta para Rato. Al final nos va a sobrar, y todo. ¿No decías que querías arreglar tu casa en Milán?
- No, no lo sabéis. En la última reunión, cerró la puerta del despacho y corrió las cortinas. Y Merkel se quitó la bragas, y dijo que hundiera mi bratwurst en su chucrut hasta la kartoffeln, o si no, ni Bundesbank, ni Bundesliga, ni nada.

Se hace un silencio incómodo. Sólo se oye el chisporroteo suave de los puros consumiéndose solos, y los hielos del vaso de Luis, el de Economía, chocando entre sí.  Le tiemblan las manos. Esperanza es la que rompe el silencio.
- Bien hecho, Luis, ahí te quiero ver yo. Aguantando el tirón.
- El tirón… y la arcada.

2 comentarios:

Letichan dijo...

No sé si es terrorífico, gore... Pero también resulta graciosa la metáfora con la bratwurst, el chucrut y demás.

Sag83 dijo...

Tongo, tongo...