domingo, diciembre 30, 2012

No hay año malo

- Oye, Viajero, - le dije, levantando la copa de vino- ¿Por qué brindamos, antes de que se acabe el año?

Es una pregunta con trampa. Landelón sólo tiene un brindis: "porque se repita". Pero viene preparado.

- Por el 2012. Bien que hayas venido, pero mejor aún que te marches.

Doy un sorbo al tinto, intenso en el paladar y potente en la garganta. Y añado el corolario.

- Y no vuelvas.

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