miércoles, enero 16, 2013

Soñó con derribar con los pies


Dormía poco y mal. Poco, porque aunque su contrato decía ocho horas, no salía de Torre Picasso antes de las diez. Una hora de ida y otra de vuelta, y toda la casa para que la pusiera en orden. Y cinco horas de sueño, que no eran buenas, porque soñaba. Un día eran pesadillas absurdas, donde alguien le perseguía a través de espejos, o ese sueño recurrente en el que un chino en traje le observaba dormir mientras, con una parsimonia que ponía los pelos de punta, se fumaba un cigarro. Otros días soñaba con el trabajo, y era peor. Era como pasar más tiempo en la oficina.

Todo lo cambiaron las pastillas. “Concilie el sueño sin problemas”. Tenían forma de oveja. Contraindicaciones: no recomendado para embarazadas, pacientes de cardiopatías, o veganos. Efectos secundarios: somnolencia. Diarreas. Alucinaciones auditivas y/o olfativas. Apendicitis. Coloración inusual en uñas 

Pero fueron un regalo. La primera noche soñó con derribar con los pies Torre Picasso, con ser gigante e ir chafando sus problemas uno a uno. Soñó con correr, con volar, con dejar todo atrás y con saltar sobre un suelo que se hundía y escurría entre sus dedos. El único sueño que permaneció en su sitio era el del chino trajeado fumando cigarrillos.

Lo mejor de todo era que no las pagaba. Las pedía por Internet, pero nunca llegaba el cargo a la tarjeta. Supuso que se las estarían cobrando a algún otro panoli con problemas de insomnio.

Pronto dejó de comer para dormir esas horas. Las pastillas le despertaban puntualmente. Dejó de salir. Todo para poder seguir soñando maravillas, maravillas y el chino trajeado, que seguía allí. Dejó de leer. Dejó de trabajar. 

Dejó hasta de fumar, pero la última vez que se despertó alcanzó a darse cuenta de que nunca había empezado a hacerlo, y que a pesar de eso, siempre olía a tabaco en su cuarto.

1 comentario:

Raisah dijo...

Joder!! Yo no sé para qué leo esto de noche y teniendo sueños recurrentes de gente que me mira dormir a los pies de mi cama X_x