miércoles, octubre 30, 2013

Miedos nocturnos.

 
La Hija pequeña del Rey de Badar nunca termina de irse de mi cabeza. Sigo sintiendo sus labios sobre mi piel, cada noche. Su voz aún me susurra.

- No es malo vivir tu vida como si fuera un sueño, Cuentacuentos. Pero si despierto sueñas, ¿qué te queda para cuando duermes?

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